Sé lo que hicieron el verano pasado (2025), dirigida por Jennifer Kaytin Robinson (Do Revenge), llega como una mezcla de reinicio y secuela. Basada en la película original de 1997, que a su vez adaptaba libremente la novela de Lois Duncan, esta nueva entrega intenta actualizar el subgénero slasher para una generación que creció escuchando (viendo) podcasts de crímenes y TikToks sobre desapariciones.
Veintisiete años después del infame asesinato de Tower Bay, un incidente de atropello durante una escapada veraniega vuelve a perseguir a nuevos jóvenes de clase acomodada. Juntos esconden el suceso, solo para descubrir un año después que alguien sabe lo que hicieron. Incorporando un true-crime podcast como hilo narrativo y un giro doble que implica tanto a personajes originales como veteranos del legado, la historia mezcla horror, culebrón personal y venganza sangrienta
La nueva generación se ve representada por Ava (Chase Sui Wonders), Danica (Madelyn Cline), Stevie (Sarah Pidgeon), Milo (Jonah Hauer‑King) y Teddy (Tyriq Withers); de quienes solo Danica logra destacarse con detalles de carácter y estilo propio. Los demás se sienten unidimensionales, lo que diluye el impacto emocional de su culpa y persecución dentro de la historia.
La aparición de Hewitt (Julie James) y Prinze Jr. (Ray) ofrece nostalgia, pero su presencia se siente forzada. Sus arcos son secundarios y detienen el ritmo sin aportar sustancia real a la trama.
La película oscila entre recursos de slasher clásico, humor irónico y violencia exagerada. Este vaivén tonal no logra cohesión: las bromas restan terror, y el horror no logra ser suficientemente aterrador ni subversivo, ocasionando momentos de profunda incomodidad y comedia involuntaria.
El giro doble que revela quién está detrás de la máscara del Pescador pretende romper con fórmulas tradicionales de argumento, pero la motivación de los asesinos queda poco desarrollada, dejando huecos en la lógica del guion
Las escenas de muerte tienen impacto visual, con muertes creativas y bien maquilladas. Sin embargo, la edición apresurada y el diseño sonoro inconsistente dificultan construir tensión sostenible o atmósfera siniestra .
‘Sé lo que hicieron el verano pasado’ intenta equilibrar homenaje y renovación, pero el resultado es una mezcla desequilibrada. Hay momentos de autoconsciencia que recuerdan a Scream, pero sin su ingenio; momentos de drama adolescente, pero sin la fuerza emocional de Euphoria; y momentos de slasher, pero sin la crudeza o tensión de X o It Follows. El tono va y viene, dejando al espectador a medio camino entre el susto y el bostezo.
La pregunta no es si el asesino está de regreso, sino si valía la pena traerlo con tanto ruido para tan poca sorpresa.



