Crítica ‘A pesar de ti’: un melodrama lleno de lágrimas y suspiros

Josh Boone (Bajo la misma estrella) entrega una adaptación de Colleen Hoover que cumple con lo esperado, pero sin atreverse a romper el molde del melodrama romántico.

La nueva adaptación al cine de la popular novela de Colleen Hoover, A pesar de ti (Regretting You), se presenta como un drama romántico intergeneracional con ambiciones emocionales claras: explorar los lazos entre madre e hija, el dolor de la traición y la esperanza de reconstrucción.

Bajo la dirección de Josh Boone, la película aporta algunos momentos sinceros y efectivos, aunque en su conjunto se mantiene dentro de los parámetros más previsibles del género.

La trama sigue a Morgan Grant (Allison Williams), quien años atrás fue la mejor amiga de Jenny (Willa Fitzgerald) y pareja de Chris (Scott Eastwood). Tras un accidente que deja a Chris muerto (y que revela un inesperado vínculo entre Jenny y Jonah (Dave Franco)) Morgan debe afrontar su rol como madre para Clara (Mckenna Grace), una adolescente que vive sus propios afectos y secretos. Es una historia de regeneración, de amor que duele y de familia que se desmorona para volver a recomponerse.

En cuanto a sus virtudes, A pesar de ti logra momentos de auténtica ternura y honestidad: la interpretación de McKenna Grace destaca por su frescura al reflejar la confusión adolescente, la pérdida y la búsqueda de identidad; mientras que Williams se adentra con convicción en el papel de madre que trata de sostenerse cuando el mundo se derrumba. Visualmente, está bien ambientada, la fotografía acompaña sin estridencias y el ritmo funciona para la mayor parte de sus 116 minutos.

Sin embargo, el gran obstáculo de la película radica en su falta de audacia narrativa: desde los primeros actos se vislumbra hacia dónde va el relato, y aunque eso no invalida la experiencia, sí genera una sensación de deja-vú que resta fuerza al golpe emocional que pretende alcanzar.

Las transiciones entre el duelo serio y el romance ligero revelan un desequilibrio tonal: un segundo estamos frente al peso de la pérdida, y al momento siguiente caemos en una ligereza que diluye la intensidad dramática. Además, varios personajes secundarios carecen de profundidad, y las revelaciones clave aparecen sin el impacto que deberían.

A pesar de ti no se convertirá (ni pretende hacerlo) en un referente del cine romántico ni cimentará un ciclo de adaptaciones memorables de Hoover. Sin embargo, es una propuesta cumplidora: bien actuada, cuidada visualmente y orientada al público que busca una historia emocional con química juvenil y conflictos familiares reconocibles.

Si entras al cine sabiendo qué tipo de película vas a ver, encontrarás un entretenimiento decente; pero si esperas una narración que desafíe convenciones o te descoloque, posiblemente saldrás con la sensación de haber visto una carta ya conocida.

Scroll al inicio