Crítica ‘Sobre las Olas’: entre el realismo mágico y las tradiciones mexicanas

Sobre las olas, la nueva película del director jalisciense Horacio Alcalá (Finlandia, 2021), navega entre el realismo mágico, las tradiciones mexicanas y la idiosincrasia de una comunidad llena de envidias, ambición y arrogancia; la cual tuvo su estreno en la edición 40° del Festival Internacional de Cine en Guadalajara.  

Ambientada en Magdala, una isla con aura mística y onírica, Sobre las olas nos cuenta la historia de Gloria Zamora (Ángeles Cruz), una mujer adulta, ama de casa cuya familia está endeudada por darle las mejores oportunidades a su hijo, por quien apuestan a que se convierta en un gran músico y los saque de la miseria. Mientras tanto, en otro punto geográfico, Rocío Aldama (Roko) una joven actriz anhela poder interpretar a la reconocida Sara Montiel. Aunque ambas historias parecen lejanas entre sí, conforme avanza la historia se van entrelazando hasta ser parte una de la otra. 

Con una estética que te envuelve tanto en lo visual con una paleta de colores que se mueve entre matices tenues que te hacen sentir dentro de un sueño, así como en lo auditivo que te sumerge en una atmósfera que te hace dudar de la realidad, Sobre las olas es una película que muestra la naturaleza del ser humano ante situaciones en las que quiere tener el control: cómo se puede transformar una persona con tal de obtener lo que desea. 

Sobre las olas transita por varios géneros como suspenso, comedia y drama, para darnos una historia sobre un par de mujeres que hacen lo necesario para conseguir lo que quieren, para alcanzar aquello que consideran les dará algún tipo de felicidad, a pesar de los otros, sin importar lo que tengan que hacer. Y una de las escenas más importantes de la película refleja esto, personas escondidas tras máscaras, que pueden juzgar o fingir alianza, pero jamás mostrar su verdadero yo.

Y, estéticamente, el diseño de producción de esa secuencia es otra de las proezas de la película, porque es visible el trabajo artesanal de quienes elaboraron las máscaras para resaltar las tradiciones mexicanas de estados como Oaxaca, Chiapas y Guerrero. 

Mientras que, en la producción musical, la composición estuvo a cargo de 16 mujeres noruegas que grabaron las piezas únicamente con referencias visuales aleatorias, que después encajaron perfecto en toda la estética de la película. 

Sobre las olas es un conjunto de esfuerzos que busca mostrar al mundo una parte de México a través de sus tradiciones, añadiendo elementos culturales de otros países como España, que logran un ensamble visual y narrativo que navega entre lo real y lo mágico, desdibuja los límites entre cada uno y puede llevar al espectador a cuestionarse qué es verdad y qué no lo es. 

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