The Black Phone 2 es un slasher que se fusiona con terror sobrenatural expandiendo su mitología, pero jugando en un terreno seguro secuelas artificiales.
La secuela de The Black Phone llega dirigida de nuevo por Scott Derrickson, y si bien no redefine el cine de terror contemporáneo, se sitúa como una entrega sólida que despliega con eficacia su mezcla de horror clásico y elementos sobrenaturales.
La historia arranca unos años después del primer filme: Mason Thames reaparece como Finney, un joven marcado por los horrores que vivió, mientras su hermana Gwen (Madeleine McGraw) empieza a recibir llamadas de ese teléfono negro que se creía inerte. Al enterarse de escalofriantes desapariciones en un campamento de invierno, Finney y Gwen deberán enfrentarse de nuevo al retorcido villano conocido como The Grabber (Ethan Hawke), que ahora acecha desde el más allá.
Lo más destacable de esta entrega está en su capacidad para combinar lo visceral y lo psicológico: hay escenas que generan verdadero sobresalto, construidas con ritmo y sonido que atrapan. Además, Ethan Hawke vuelve a dar vida a un antagonista tan siniestro como memorable, logrando extraer susto sin necesidad de gritos desmedidos. L
os jóvenes Thames y McGraw sostienen con credibilidad la trama, y la atmósfera general, desde la ambientación hasta el diseño de producción, funciona dentro del terreno del horror.
No obstante, la producción adolece de una resistencia narrativa: es evidente desde temprano hacia dónde se dirige, y la sensación de novedad es más tenue que en la primera película. Algunos tramos se estiran con exposiciones que restan inmediatez, y el esquema slasher-sobrenatural toca muchos de los tópicos ya vistos, que no ayudan a la predictibilidad, aunque resultan bien ejecutados.
The Black Phone 2 no pretende ni resulta ser una revolución del género, pero es un entretenimiento eficaz, bien hecho, con varios momentos que cumplirán para los amantes del horror. Si buscas susto, diseño de villano y una propuesta que expanda un universo previo sin grandes sorpresas, esta es una apuesta acertada.



